
Desde fuera, parece que hacer una maratón es simplemente aguantar muchas horas corriendo. Pero ¿sabes qué le ocurre al cuerpo en una maratón? Es mucho más complejo de lo que crees.
Durante una prueba de resistencia extrema, prácticamente todos los sistemas del organismo tienen que adaptarse sin parar para mantener el movimiento, regular la temperatura y administrar la energía. El objetivo es evitar el colapso físico.
Cuanto más dura el esfuerzo, el problema no es solo muscular, sino también metabólico, térmico, hormonal y neurológico. Por eso una maratón no es solo “correr mucho”, es hacer que el cuerpo funcione bajo estrés continuo durante horas.
¿Qué le ocurre al cuerpo en una maratón?
Cuando empezamos una carrera larga, el cuerpo todavía funciona bajo condiciones relativamente controladas:
- Los músculos utilizan principalmente glucógeno, una forma de energía que se almacena en los músculos y el hígado.
- El corazón aumenta el bombeo, la respiración se acelera y el cuerpo distribuye los recursos en las zonas que más los necesitan.
Durante los primeros kilómetros, si el ritmo es el adecuado, el organismo todavía mantiene cierto equilibrio. Pero ese equilibrio no dura eternamente.
La energía empieza a agotarse: el gran problema
Uno de los límites más importantes en pruebas de resistencia es el glucógeno.
El cuerpo tiene reservas energéticas, pero son limitadas. Cuando empiezan a disminuir demasiado, aparece uno de los fenómenos más conocidos entre corredores: el “muro”.
¿Y qué es el muro en una maratón?
Muchas personas lo describen como una sensación repentina de colapso físico y mental: las piernas pesan muchísimo, el ritmo cae, la concentración empeora, parece imposible moverse…
Esto ocurre porque el cuerpo se queda sin glucógeno suficiente y depende mucho más de la grasa corporal como fuente de energía. Es como si el cuerpo cambiara de un combustible premium a otro mucho menos eficiente para realizar esfuerzos intensos.
El cerebro también limita su rendimiento
Durante mucho tiempo se pensó que el agotamiento era únicamente muscular, pero hoy sabemos que el cerebro juega un papel determinante.
A medida que el cuerpo va detectando:
- Fatiga
- Deshidratación
- Sobrecalentamiento
- Falta de energía
…el sistema nervioso empieza a reducir el rendimiento para proteger al organismo.
Por eso, en muchos momentos dentro de una maratón, la sensación de no poder más aparece antes del límite físico absoluto. Es el cerebro intentando evitar daños graves reduciendo el esfuerzo antes de llegar al colapso.
La temperaturas corporal y la deshidratación
Cuando el cuerpo produce energía, también genera calor. El organismo, para regularlo:
- Suda
- Dilata los vasos sanguíneos
- Redistribuye el flujo sanguíneo
Pero esto tiene un precio. Cuanto más calor hace o más dura el esfuerzo:
- Más líquidos se pierden
- Más difícil es mantener el equilibrio interno
- Más energía necesita el cuerpo para refrigerarse
Y perder agua provoca sensación de ser pero también deshidratación que afecta a:
- Rendimiento muscular
- Presión arterial
- Frecuencia cardíaca
- Capacidad de refrigeración corporal
- Concentración mental
Cuando los niveles de líquido disminuyen en exceso, el corazón tiene que trabajar mucho más para mover la sangre con eficacia. Por eso el agotamiento se acelera drásticamente cuando estamos deshidratados.
El sistema digestivo también sufre
Cuando nos preguntamos qué le ocurre al cuerpo en una maratón, solemos pensar solo en los músculos. Y sí, se produce daño en las fibras musculares y los tejidos, pero también ocurren muchas cosas más.
Durante el ejercicio prolongado, el cuerpo prioriza enviar sangre a los músculos y los órganos imprescindibles para el rendimiento inmediato. La consecuencia es que el sistema digestivo recibe menos flujo sanguíneo.
Esto explica por qué muchas personas que corren experimentan:
- Náuseas
- Malestar gastrointestinal
- Dificultad para comer
Esto ocurre sobre todo en carreras largas o bajo altas temperaturas.
¿Y por qué las emociones también cambian durante estas pruebas?
Porque las pruebas de resistencia, como una maratón, producen cambios psicológicos intensos.
Cuando nos encontramos inmersos en horas de esfuerzo continuo aparecen mil emociones: euforia, irritabilidad, bloqueo, desconexión, cambios de motivación drásticos…
Parte de esto tiene relación con la fatiga neurológica, las hormonas del estrés, el dolor y el agotamiento de la energía. Y es que nuestro cuerpo entra en un estado fisiológico muy distinto al habitual.
Sin embargo, muchas personas disfrutan enormemente de estas pruebas, porque generan una sensación muy particular de desafío, adaptación y control corporal. En ellas, el organismo está gestionando sin descanso la energía, la temperatura, la hidratación, el daño muscular y la fatiga neurológica.
Desde fuera, puede parecer simplemente una carrera larga, pero ahora sabes qué le ocurre al cuerpo en una maratón y por qué estas pruebas llevan al organismo a límites físicos y mentales tan exigentes y tan adictivos para algunas personas.
