Deportes prohibidos en verano

Deportes prohibidos en verano: el peor momento para practicarlos

Deportes prohibidos en verano

Llega el buen tiempo, los días crecen y las horas de sol se multiplican. El cóctel perfecto para salir de casa, disfrutar al aire libre y hacer deporte, ¿no crees? Sin embargo, no vale cualquier actividad física. ¿Sabías que existen deportes prohibidos en verano? O mejor dicho, algunos que no deberíamos practicar durante esta época. 

Este post viene a completar uno anterior que ya os trajimos en este mismo espacio y en el que os hablábamos de los deportes para el verano ideales. Al menos, aquellos que nos gustan más o cuya práctica se multiplica durante estas semanas. 

¿Te imaginas alguno de estos deportes? ¿Cuáles serían los tres primeros deportes que se te vienen a la cabeza? ¿Alguno en particular? ¿Y por qué crees que no deberíamos practicarlos en los próximos meses? 

Estos son los principales deportes prohibidos en verano

A nuestro modo de ver, estos son los deportes prohibidos en verano que no debemos practicar bajo ninguna circunstancia:

  1. Esquí.
    El esquí es un deporte de invierno que depende de la nieve y el frío. Durante el verano, las temperaturas elevadas hacen que la nieve se derrita y las estaciones de esquí cierran o cambian a actividades de verano. Por lo tanto, no es que no debamos sino que nos va a ser imposible poder practicarlo.
    ¿Y si somos amantes del esquí y nos gusta su práctica todo el año? En verano, muchas estaciones de esquí ofrecen otras actividades como senderismo, ciclismo de montaña y escalada. Si lo que quieres es quitar el mono, quizá puedas buscar alguna pista artificial, como la que puedes encontrar en algunos centros comerciales o grandes superficies. 
  2. Hockey sobre hielo.
    Otro de los deportes prohibidos en verano: el hockey sobre hielo. Este deporte se juega en pistas de hielo, que son difíciles de mantener durante los meses cálidos. Aunque existen pistas de hielo interiores, la energía y los costos para mantener el hielo durante el verano pueden ser altos. En vez de ello, los jugadores de hockey sobre hielo pueden practicar hockey sobre patines durante el verano como una alternativa similar pero adecuada para el clima cálido.
  3. Curling.
    Se trata de un caso similar al hockey sobre hielo. El curling se juega en una pista de hielo específica. Las altas temperaturas del verano hacen que no sea nada práctico mantener estas condiciones ideales para el deporte. En vez de curling, los aficionados a este deporte pueden participar en otras actividades deportivas o juegos de precisión al aire libre, como el bocce o la petanca.

Estos deportes dependen de condiciones frías y heladas que no son típicas del verano. Sin embargo, hay muchas alternativas veraniegas disponibles que permiten a los aficionados de estos deportes mantenerse activos y disfrutar de actividades físicas al aire libre, adaptándose al clima cálido.

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  • Psicología deportiva aplicada: cómo usar la mentalidad de un atleta en tu vida diaria

    Psicología deportiva aplicada

    Todos hemos admirado a esos atletas que parecen invencibles: corren maratones mientras tú sudas con subir unas escaleras, saltan obstáculos como si fueran de goma y mantienen la calma cuando el marcador dice «último minuto». Lo que muchos no ven es que detrás de su éxito hay algo más que entrenamiento físico: la psicología deportiva aplicada. Esa misma mentalidad, con disciplina, foco y resiliencia, puede trasladarse a tu día a día, ya sea en el trabajo, los estudios o simplemente para sobrevivir a lunes eternos.

    La psicología deportiva aplicada no se trata de convertirte en un atleta profesional, sino de aprender estrategias de motivación, concentración y manejo del estrés que funcionan en cualquier ámbito. Por ejemplo, los deportistas entrenan su mente para afrontar la presión de una competición; tú puedes usar técnicas similares para un examen, una reunión importante o incluso para terminar ese proyecto que llevas posponiendo desde hace semanas. La diferencia es que ellos tienen zapatillas, y tú, café… aunque el café ayuda bastante.

    Uno de los retos más comunes donde se aprecia la psicología deportiva aplicada es el volver tras una lesión. En el deporte, un contratiempo físico puede ser devastador, pero quienes aplican la mentalidad adecuada enfrentan la frustración con paciencia, establecen objetivos realistas y celebran cada pequeño avance. En la vida cotidiana, el concepto es igual de útil: cualquier tropiezo, fracaso o imprevisto puede manejarse con la misma estrategia. Aprender a planificar, mantener la calma y no rendirse es la esencia de esta disciplina.

    Psicología deportiva aplicada: mentalidad de campeón para todos los días

    Cómo establecer metas realistas

    En deportes, un atleta divide su entrenamiento en metas alcanzables: hoy 5 km, mañana 6 km, y así hasta completar la maratón. En tu vida diaria, lo mismo funciona: organiza tus tareas en pasos manejables. Cada mini objetivo completado genera motivación y sensación de logro. Así evitas la ansiedad de querer abarcarlo todo a la vez.

    Técnicas para manejar la presión

    Los atletas usan visualización y respiración para calmar los nervios antes de competir. Tú puedes aplicar lo mismo antes de una presentación, una entrevista o cualquier situación que genere estrés. Imagina el resultado deseado, respira profundo y enfócate en lo que puedes controlar.

    Resiliencia y aprendizaje de errores

    En la psicología deportiva aplicada, fallar es una oportunidad de aprendizaje. Caerse no significa perder, sino analizar qué salió mal y ajustar la estrategia. En la vida cotidiana, esto se traduce en aceptar errores sin dramatizar y adaptarte para mejorar continuamente.

    Motivación constante

    Los deportistas se motivan recordando su “por qué”: competir, superar un récord, alcanzar un objetivo personal. Tú puedes usar la misma técnica: recuerda para qué haces lo que haces y mantén ese objetivo visible, como un cartel que diga “mañana lo conseguiré”.

    Rutinas y hábitos positivos

    La consistencia es clave. Entrenar todos los días, aunque sea un poco, marca la diferencia. Lo mismo ocurre con tus hábitos: organizar tu tiempo, estudiar o practicar habilidades en bloques cortos pero regulares es más eficaz que un esfuerzo ocasional y desesperado.

    En resumen, la psicología deportiva aplicada no es exclusiva de atletas de élite. Sus estrategias de motivación, resiliencia y manejo de la presión son herramientas valiosas para cualquiera que quiera mejorar su rendimiento personal y profesional. Adoptar esta mentalidad puede ayudarte a enfrentar retos, cumplir objetivos y transformar incluso los días más caóticos en victorias pequeñas pero significativas.

  • HAYWARD FIELD

     

    Hayward FieldArena/Competition Area

    Long Jump: 2 Runways Beynon Sports Surgace BSS-2000 Laid in 2011

    Triple Jump: 2 Runways Beynon Sports Surgace BSS-2000 Laid in 2011

    High Jump: 2 Pits Beynon Sports Surgace BSS-2000 Laid in 2011

    Pole Vault: 2 Pits Beynon Sports Surgace BSS-2000 Laid in 2011
    Shot Put: 2 Rings Exposed Rock Concrete Laid in 2007
    Javelin Throw: 1 Runway
    Beynon Sports Surgace BSS-2000 Laid in 2011

    Hammer Throw: 1 Ring Exposed Rock Concrete Laid in 2007

    Discus: 1 Ring Exposed Rock Concrete Laid in 2007
    Track is IAAF Class 1 Certificate
    Triple Jump and Steeple Chase are located inside the track
    All competition facilities meet the recognised IAAF standards for international events

    Warm-Up Facilities

    The warm-up facilities are located in two areas. There is a 4-lane 400-
    meter track located adjacent to Hayward Field. There is also a facility
    underneath the West Grandstands with warm-up areas for all jumping
    events: long jump, triple jump, high jump and pole vault; and a shot put
    ring. Warm-up for the long throws can take place on another adjacent field
    to the south of the stadium.

    400m warm-up facility is Beynon Sports Surgace BSS-2000 Laid in 2007

    Training Venues are located no more than 7 kilometers from Hayward Field at Lane Community College

  • EVENT INFORMATION

    Event Information

    Welcome to TrackTown USA! Host of the IAAF World Junior Championships Oregon 2014. This event is an international event for junior aged athletes (19 years old or younger on 31 December in the year of the competition), organized by the International Association of Athletics Federations. It is held biennially since 1986.

    TrackTown USA is the Local Organizing Committee for the event and we are happy to assist you with any needs you have. Whether it is arriving at the airport, finding a place to stay, or finding other things to do in the Eugene/Springfield area while you are here, we are here to help.

    Transportation

    Portland International Airport (PDX) is located 198km (123 miles) north of TrackTown USA.

    Eugene Airport (EUG) is located just 17km (10.6 miles) from Hayward Field. The airport offers direct service between Eugene and Los Angeles, Denver, Las Vegas, Mesa/Phoenix, Portland, Salt Lake City, Oakland, San Francisco, Seattle and seasonally to Honolulu.

    Rental Cars and Shuttle Buses There are many rental car services to choose from and many hotels have courtesy airport shuttles.

    Please visit Travel Lane County for all your Transportation needs

    Housing and Hotels

    Travel Lane County will be assisting TrackTown USA with all lodging requests. Please visit Travel Lane County if you need help finding or booking your stay in Eugene/Springfield area.

    Search Hotels by distance from the event venue Hayward Field: Click Here

    Search complete list of lodging properties Click here or feel free to email or call Travel Lane County at 1-800-547-5445

    Other Things to do in Oregon

    Outdoors Hiking, biking, running trails, stand up paddle boarding, boating, camping, wine tasting, and more!

    Sports Eugene Marathon (Run TrackTown), All-comers track and field meets, and golfing

    Arts Hult Center for the Performing Arts and Matthew Knight Arena Events

    Oregon has so much to offer, no matter what you are interested in. Visit Travel Lane County for all your off track adventures.

    Other Links

    Schedule of events – Official IAAF

    Qualifying Standards for the IAAF World Junior Championships Oregon 2014

    Junior World Records Men | Women

    IAAF World Junior Championships Meet Records: Men | Women

  • Adaptación al calor: cuánto tarda el cuerpo en acostumbrarse

    Adaptación al calor

    La adaptación al calor es uno de esos procesos fisiológicos que todos experimentamos en verano, pero que pocos entienden de verdad. Cuando llegan las altas temperaturas, el cuerpo humano entra en modo supervivencia: más sudoración, aumento del ritmo cardíaco y una sensación general de que cualquier movimiento requiere negociación previa. Sin embargo, esta respuesta no es un fallo del sistema, sino una estrategia de ajuste muy bien afinada por la evolución.

    Además, este proceso no es inmediato. No es encender un interruptor y listo. El organismo necesita tiempo para aprender a gestionar mejor el calor, mejorar la sudoración eficiente y evitar el sobrecalentamiento. Por ello, los primeros días de ola de calor suelen sentirse como entrenar dentro de una sauna con mala ventilación y cero sentido del humor.

    En este contexto, entender fenómenos como cómo responde nuestro cuerpo tras una maratón ayuda a comprender mejor los límites fisiológicos del organismo. Al fin y al cabo, tanto en una carrera de larga distancia como en un día caluroso extremo, el cuerpo activa mecanismos similares de regulación térmica, hidratación y control del esfuerzo.

    Adaptación al calor: cómo funciona realmente el proceso

    La adaptación al calor ocurre cuando el cuerpo comienza a realizar ajustes internos para mejorar su tolerancia a las altas temperaturas. Este fenómeno, conocido también como aclimatación, implica cambios como una sudoración más temprana y eficiente, una reducción de la pérdida de sodio y una mejora en la circulación sanguínea.

    Normalmente, este proceso empieza a notarse entre los primeros 5 y 7 días de exposición regular al calor, aunque la adaptación completa puede tardar entre 10 y 14 días. En deportistas bien entrenados, este periodo puede ser algo más corto, ya que su sistema cardiovascular está más preparado para gestionar el estrés térmico.

    Por ejemplo, un corredor que entrena en clima templado puede sentirse completamente fuera de forma durante sus primeras sesiones en verano. Sin embargo, tras una o dos semanas, el mismo esfuerzo se percibe más tolerable. No es que el calor desaparezca, sino que el cuerpo aprende a gestionarlo mejor.

    El sudor no es el enemigo, es el mensajero

    Curiosamente, muchas personas interpretan el sudor como señal de debilidad o de mala forma física. Sin embargo, ocurre justo lo contrario: un cuerpo bien adaptado al calor puede empezar a sudar antes y de forma más eficiente, lo que permite refrigerarse mejor y evitar el sobrecalentamiento.

    Además, factores como la hidratación, la ropa y la intensidad del ejercicio influyen directamente en la rapidez del proceso de adaptación. Por eso, los expertos recomiendan una exposición progresiva al calor, especialmente en actividades deportivas.

    A continuación, algunos aspectos clave de este proceso:

    • «Inicio progresivo de la exposición al calor»
      El cuerpo necesita estímulos graduales. Empezar con entrenamientos cortos en horas menos extremas ayuda a acelerar la adaptación.
    • «Mejora de la eficiencia del sudor»
      Con el tiempo, el organismo aprende a sudar antes y con menor pérdida de electrolitos, lo que mejora la regulación térmica.
    • «Reducción del ritmo cardíaco en reposo y esfuerzo»
      A medida que avanza la adaptación al calor, el corazón trabaja de forma más eficiente en condiciones de alta temperatura.
    • «Importancia de la hidratación constante»
      El agua no solo evita la deshidratación, sino que facilita los procesos de termorregulación.
    • «Evitar cambios bruscos de ambiente»
      Pasar de un entorno frío a uno extremadamente caluroso sin transición dificulta la adaptación.
    • «Escuchar al cuerpo durante el proceso»
      Fatiga excesiva, mareos o cefaleas son señales de que el organismo aún no está adaptado.

    En definitiva, la adaptación al calor no es magia ni resistencia heroica, sino fisiología aplicada. El cuerpo humano es más inteligente de lo que parece, pero necesita tiempo para ajustar su rendimiento a las condiciones externas.

    Por eso, entender la adaptación al calor permite entrenar mejor, evitar riesgos innecesarios y convivir con el verano sin convertir cada salida al exterior en una prueba de supervivencia extrema.

  • ¿Por qué no mejoro aunque entreno todas las semanas?

    no mejoro aunque entreno

    Si piensas «no mejoro aunque entreno», hay algo importante que conviene revisar antes de cambiar toda tu rutina. Entrenar cada semana demuestra constancia, sí, pero no significa necesariamente que el cuerpo esté recibiendo el estímulo que necesita. Puedes ir al gimnasio, correr, nadar o jugar al pádel con bastante disciplina y seguir en el mismo sitio. Es como conducir siempre por la misma carretera: acumulas kilómetros, pero no necesariamente llegas más lejos.

    Además, mejorar no consiste siempre en levantar más peso o correr más rápido. El cuerpo se adapta al entrenamiento y esa adaptación depende del tipo de ejercicio, la intensidad, el volumen, el descanso y el objetivo. Una persona que corre tres días todas las semanas puede mejorar su resistencia, pero quizá no gane fuerza si nunca incluye trabajo muscular. Y quien levanta siempre las mismas mancuernas puede sentirse muy trabajador mientras su entrenamiento lleva meses en piloto automático.

    También importa algo tan sencillo como los días a la semana de entrenamiento. No existe una cifra mágica que sirva a todo el mundo. La OMS recomienda que los adultos acumulen entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, o entre 75 y 150 de actividad intensa, además de ejercicios de fuerza al menos dos días por semana. Eso habla de salud general, no de una receta universal destinada a conseguir una marca concreta.

    Si no mejoro aunque entreno, la primera pregunta debería ser bastante incómoda: «¿Estoy entrenando de forma progresiva o simplemente estoy repitiendo entrenamientos?». El cuerpo aprende rápido. Si haces durante meses tres series de diez repeticiones con el mismo peso, quizá hayas dejado de darle un motivo suficiente para adaptarse. La progresión puede implicar más carga, más repeticiones, más volumen, mayor dificultad o cambios en la intensidad, según el objetivo.

    Cuando no mejoro aunque entreno, ¿qué puede estar pasando?

    Aquí aparece el estancamiento en el entrenamiento, que no siempre significa que estés haciendo algo mal. A veces el problema es más sencillo: tu rutina ya no encaja con lo que quieres conseguir.

    Imagina a alguien que quiere correr 10 kilómetros en menos de una hora. Sale tres días cada semana y siempre hace 5 kilómetros al mismo ritmo. Lleva seis meses cumpliendo religiosamente. Sin embargo, cuando intenta aumentar la distancia o acelerar, las piernas dicen que aquello no estaba pactado. La constancia existe. Lo que falta es una progresión que acerque el entrenamiento al objetivo.

    También puede ocurrir justo lo contrario. Hay personas que intentan mejorar añadiendo más sesiones, más kilómetros y más intensidad. Resultado: llegan cansadas al siguiente entrenamiento y rinden peor. El descanso no es un premio después de trabajar. Forma parte del propio proceso de adaptación. El entrenamiento provoca un estímulo; el organismo necesita tiempo y recursos suficientes para responder a él.

    No todo se arregla entrenando más

    Una de las trampas habituales consiste en pensar que cualquier estancamiento se soluciona con otra sesión. No necesariamente. Si una persona entrena fuerza cuatro días, duerme poco y además juega dos partidos de pádel el fin de semana, añadir otra sesión puede ser exactamente lo contrario de lo que necesita.

    También conviene mirar el objetivo. Cómo mejorar el rendimiento deportivo no significa lo mismo que ganar masa muscular, aumentar la resistencia, mejorar la velocidad o simplemente encontrarse en mejor forma. Cada meta exige estímulos distintos. De hecho, las revisiones recientes muestran que diferentes variables del entrenamiento producen adaptaciones diferentes, especialmente cuando hablamos de fuerza, hipertrofia y potencia.

    Así que, antes de cambiar de rutina cada dos semanas, merece la pena mirar lo que está ocurriendo de verdad.

    • Comprueba si existe progresión: apunta pesos, repeticiones, tiempos o distancias. Si todo permanece igual durante meses, quizá hayas encontrado una parte del problema.
    • Revisa la intensidad: entrenar siempre cómodo puede ser insuficiente cuando buscas mejorar una capacidad concreta. Pero entrenar siempre al límite tampoco es una buena idea. El estímulo debe tener sentido dentro del conjunto.
    • Mira el descanso: si llegas al siguiente entrenamiento con fatiga acumulada, quizá el problema no sea la falta de trabajo. Puede ser justo lo contrario.
    • Relaciona el entrenamiento con tu objetivo: correr no sustituye automáticamente al trabajo de fuerza. Levantar pesas tampoco convierte una sesión en entrenamiento específico de resistencia. El ejercicio debe tener relación con lo que quieres mejorar.
    • No cambies todo demasiado pronto: las adaptaciones del entrenamiento necesitan tiempo. Cambiar de rutina cada pocos días dificulta saber qué está funcionando y qué no.
    • Mide algo más que el resultado final: dormir mejor, recuperar antes, mover más peso con buena técnica o mantener un ritmo durante más tiempo también son señales de progreso. El cuerpo no siempre entrega sus avances en forma de medalla.
    • Revisa el conjunto: sueño, alimentación, estrés, actividad diaria y carga deportiva también cuentan. El entrenamiento no ocurre en una burbuja.

    Y quizá esa sea la idea más útil de todas. No mejoro aunque entreno no significa automáticamente que necesites entrenar más. A veces necesitas entrenar mejor, descansar mejor o medir de otra manera lo que está cambiando. La constancia sigue siendo la base, pero la adaptación necesita algo más que aparecer con las zapatillas puestas cada lunes.

  • The great bay of Palma, at the stroke of a pedal

    It is no accident that Palma is one of the best cities to live. It enjoys a privileged situation, in the heart of a bay that today we rent a bike in mallorca travel by bicycle between s’Arenal and Portopí, and that allows us to enjoy the profile of a monumental and magical city.

    The British newspaper ‘The Times’ has declared this year that Palma is the best city in the world to live. And one of the reasons for the proclamation is undoubtedly the huge bay that presides over it, largely covered by a promenade with a bike lane always full of cyclists, skaters, runners and walkers. A place where you can enjoy the best views of the city, huge beaches and the infinity of the sea.

    The route begins in s’Arenal, a first-class tourist destination that becomes an almost paradisiacal place out of season. The same goes for the beaches with which it links in the direction of the city, with a family atmosphere: the long beach of Palma, Cala Gamba -guarded with tiny coves-, Ciudad Jardín and the urban Can Pere Antoni, with the impressive cut Gothic cathedral at the bottom.

     

    The sailor neighborhoods

    The pleasant monotony of the beach gives a truce as Molinar and is Portitxol, sailor neighborhoods planted with simple, enviable and sometimes colored houses, which look at a long walk near the sea. They keep small marinas where they tie up lutes, surrounded by excellent restaurants where to eat good rice and fresh fish.

    The maritime facade of Palma is presided over by the most beautiful buildings of the ‘skyline’: the Gothic cathedral of Santa María – fruit of the promise made to the Virgin by King Jaume I, the palace of Almudaina and La Lonja, great work of Guillem Sagrera. Constructions that deserve a visit inside to read the story written in stone. Opposite are the fishing pier and the Royal Yacht Club, filled with luxury yachts, but also small sailboats and lutes.

     

    The lighthouse of Portopí

    The promenade ends the neighborhood of Portopí, where once the port of the city was located, splendid in the fifteenth century, when cartographers collected information from navigators from all over the Mediterranean. Here still stands the lighthouse of Portopí, from the 14th century, dwarfed by large buildings, but with the pride of being the third oldest working lighthouse in the world.