¿Cuáles son las mayores dificultades al jugar al pádel?

Dificultades al jugar al padel

Se ha demostrado que el pádel es un deporte que engancha. Cada vez son más las personas que lo practican alrededor del mundo. En España sigue en crecimiento. Si no te lo crees, tan solo tienes que pararte a observar la cantidad de pistas que hay en diferentes naves industriales. Está lleno y en las canchas siempre hay gente jugando. La realidad es que el pádel da muchas oportunidades a quienes no son muy deportistas y a aquellos que no cuentan con suficiente coordinación. Ahora bien, jugar bien no es tan fácil, por lo que queremos hablar de las mayores dificultades al jugar al pádel. ¿Te estás peleando con alguna? Es normal, pero todo tiene solución, si progresas. ¡Apunta!

Te presentamos las dificultades al jugar al pádel

  1. Coordinación con el compañero: Si juegas con alguien conocido, es más fácil que os coordinéis dentro de la pista. La realidad es que siempre es más sencillo tener comunicación con alguien de tu entorno, pero no siempre es posible jugar con alguien de confianza. Es un deporte que se juega en pareja y, cuando es con alguien con el que no se tiene mucho apego, es probable que te cueste mucho más. Es normal ver a dos personas de una pareja en las que no saben a qué bola tiene que ir cada una. Esto es especialmente relevante en las bolas que van al medio. La descoordinación y la falta de comunicación pueden hacer que ninguno sea capaz de ir a esa bola centrada. Además, también se da la situación en la que una de las partes de pareja está jugando a algo muy distinto a lo que pide el compañero, con lo que es muy complicado jugar de manera coordinada para intentar hacer daño a los rivales. Por otro lado, lo mejor para coordinarse es que en la pareja haya un zurdo y un diestro. De esta manera cada uno juega en zona favorita y es más fácil que ninguna bola se quede a medias. Los dos serán capaces de llevar la iniciativa en cada punto. 
  2. No es tenis: Una de las mayores dificultades al jugar al pádel es que seas una persona que viene del tenis. Es cierto que eso te va a ayudar mucho a tener ciertos movimientos y a coger la técnica cuanto antes, pero no debemos olvidar que estamos hablando de otro deporte completamente distinto. Muchos de los que llegan al pádel procedentes del deporte rey de la raqueta cometen un error básico. Es jugar demasiado pronto y querer terminar el punto a la segunda bola. No se debe hacer eso. Te puedes encontrar con que pierdes la mayoría de los puntos, primero, porque es muy arriesgado pegar fuerte en una pista tan pequeña. Hay más opciones de fallo. El segundo motivo es que en el pádel hay rebotes con lo que, o le pegas muy fuerte o te encontrarás con los rivales puede pegar ese rebote muy cerca de la red, lo que te deja completamente vendido. En el pádel es fundamental que seas consciente de que los puntos, en muchos casos, son largos. Tienes que tener la suficiente paciencia para trabajarlos hasta que tengas oportunidad de terminarlos. Es mucho más importante tener un buen efecto cortado en los golpes que una gran potencia en cada golpe por arriba. 
  3. No usar las paredes: Otra de las dificultades al jugar al pádel que te encuentras es que no eres capaz de defender bien las paredes. Es normal que tardes tiempo en adaptarte, sabiendo, además, que nunca antes lo habías practicado. Cuando empiezas es más fácil, porque tus rivales no suelen contar con una gran velocidad de bola, pero todo cambia cuando llega el momento de ir subiendo de nivel. Hay que girar muy rápido e intuir bien el tiro del rival, mientras realiza el armado del golpe que pide el punto en ese momento. Además, es probable que cometas otro error y es que, por miedo a las paredes, quieras defender todas las pelotas a bote pronto. Siempre saldrá ganando tu rival. Las paredes son tus aliadas y tienes que saber manejarlas.   

¡Sigue aprendiendo!